- Fíjate en el código. Aunque sea ilegal, ha pasado que los supermercados acomoden frutas o verduras no orgánicas (y posiblemente modificadas genéticamente) bajo un letrero indicando que sí son orgánicas. No te dejes engañar. Las frutas y verduras orgánicas siempre se pueden identificar por la calcomanía que tienen pegada a su superficie, si la hortaliza realmente es orgánica, el código debe ser de 5 dígitos, empezando con un 9.
- Conoce el significado real de las etiquetas. ¿Sabes exáctamente qué significan las diferentes etiquetas orgánicas? ¿Sabes qué es la irradiación? ¿Sabes cuáles etiquetas son controladas y cuáles se pueden poner sin cumplir ningún requisito? Infórmate, no gastes extra por etiquetas que no tienen valor.
- Compra de un CSA. Si hay un CSA en tu área, puede ser la opción más conveniente y económica para comprar comida orgánica. Además, apoyas a tu economía local y puedes saber exáctamente de dónde viene lo que estás comiendo.

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