Desde los tiempos antiguos, el queso fresco era uno de los alimentos principales para los campesinos y pastores. Es el queso más fácil de hacer ya que no requiere de cuajo ni reposo; además, se puede hacer con o sin molde. Lo único que necesitas para hacer este queso es leche, sal y algún tipo de ácido como vinagre o jugo de limón. El ácido hace que se cuaje la leche, y al comprimir la mezcla se produce el queso.
Ingredientes
- 4 litros (un galón) de leche
- 1/4 - 1/2 taza de vinagre o jugo de limón
- 1 - 2 cucharadas de sal
- Otros ingredientes (hierbas, especies, etc.) al gusto
Instrucciones
- Calienta la leche, moviéndola para que no se queme.
- Quítala del fuego y agrega el vinagre o jugo de limón; continúa moviendo la leche hasta que se separe en cuajadas y suero. Las cuajadas son las bolitas blancas que luego se convertirán en el queso, y el suero es el líquido transparente restante.
- Disuelve la sal en la misma mezcla.
- Vierte la mezcla en una tela delgada como una gaza de algodón y suspende ésta para que se escurra.
- Si quieres hacer el queso en un molde, puedes colocar el costalito de mezcla en el molde después de 5 minutos, aplicándole presión para comprimirlo. Si no tienes molde, deja que la mezcla se escurra de 6 a 8 horas.
- Desenvuelve tu queso y buen provecho.
Tips
- Usa una olla con la base gruesa. Esto evita que se queme la leche.
- Cuidado con la leche ultrapasteruizada: rinde menos si es que funciona; o puede requerir mucho más ácido para que cuaje.
- Los resultados pueden variar dependiendo del origen y la calidad de la leche y el tipo de ácido que utilizas; los diferentes ácidos tienen su propio sabor y te puede agradar uno más que otro. No tengas miedo de experimentar.
- Se creativo: Agrega hierbas y especies, cebolla, pimienta, anchoas, frutos secos... lo que te parezca sabroso. Estos ingredientes se agregan antes de dejar el queso escurriendo.


